viernes, 22 de abril de 2011

Carta a un amigo

No puedo darte soluciones para todos los problemas de la vida,
ni tengo respuestas para tus dudas o temores,

pero puedo escucharte y compartirlo contigo.
No puedo cambiar tu pasado ni tu futuro
pero cuando me necesites estaré junto a tí.
No puedo evitar que tropieces
solamente puedo puedo ofrecerte mi mano para que te sujetes y no caigas.
Tus alegrías, tus triunfos y tus éxitos no son los míos
pero disfruto sinceramente cuando te veo feliz.
No juzgo las decisiones que tomas en la vida
me limito a apoyarte, a estimularte y a ayudarte si me lo pides.

No puedo trazarte los límites dentro de los cuales debes actuar,
pero sí te ofrezco el espacio necesario para crecer.

No puedo evitar tus sufrimientos cuando alguna pena te parta el corazón,
pero puedo llorar contigo y recoger los pedazos para armarlo de nuevo.
No puedo decirte quien eres ni quien deberías ser
solamente puedo quererte como eres y ser tu amigo.
En estos días pensé en mis amigos y amigas,
entre ellos apareciste tú.
No estabas arriba, ni abajo, ni en el medio.
No encabezabas ni concluías la lista.
No eras el número uno ni el número final.
Y tampoco tengo la pretención de ser el primero,
el segundo o el tercero de tu lista.
Basta que me quieras como amigo...
Jorge Luis Borges


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